miércoles, 12 de junio de 2013

Comunidad Qom, víctimas de la indiferencia...

El pedido de la Comunidad QOM en Plaza de Mayo de ser atendidos por la presidenta, deja al descubierto el desinterés, la negación, la falta de compromiso y el despotismo del gobierno de Cristina Kirchner a la hora de ocuparse de los reclamos sociales y del cumplimiento de nuestros derechos.

La presencia de los pueblos originarios es para reclamar que la constitución se cumpla, que sean atendidos sus reclamos, que dejen de perseguir, reprimir y asesinar a los aborígenes con el aparato represivo estatal y para que respeten los derechos de su tierra, sus valores, sus culturas y creencias ancestrales.
Testimonios de Félix Díaz, Nora Cortiñas, Adolfo Pérez Esquivel, Luisa y Gabino Zambrano,
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viernes, 12 de noviembre de 2010

La cultura como creación popular


Por Félix Herrera


La necesidad de hacer llegar este documento a los compañeros tiene que ver con una preocupación que venimos observando desde hace un tiempo, que es el papel de la cultura como elemento de lucha. Desde hace muchos años que luchamos por la cultura en la sociedad y vemos con bastante preocupación el papel que hoy tiene. Creemos que es la ‘’convidada de piedra” en este proceso, nos gustaría dar una opinión, y que sea el disparador para un profundo debate sobre el verdadero rol que debe jugar la cultura.

Pensamos que debemos aprender del sentido profundo que se le debe dar a la cultura como creación popular, como elemento de combate contra la ignorancia y los vicios a que somete el poder al pueblo.

Es una antigua práctica de nuestros países, no distintos a otros pueblos del mundo, el que sus intelectuales y artistas no se reduzcan al papel de portadores pasivos y acríticos de las tradiciones sino que se hagan responsables de la continuidad de una conciencia, que sin postular el aislamiento de sus fronteras, intente identificar lo que distingue de nuestra personalidad nacional y latinoamericanista para hacer su defensa y basar en ello la propaganda del necesario cambio social.

La Argentina de este final de siglo no nos satisface, y como sujetos conscientes de la historia, aspiramos a cambiarlo en beneficio de las grandes mayorías y por un imperativo de conciencia ética y a la vez estética.

Rechazamos el criterio de mercado elevado al sitial de Dios supremo. De él solo cabe esperar una acentuación de los rasgos que caracterizan a la cultura imperante y que  no podemos sino rechazar con disgusto y molestias. Al hablar de cultura, tenemos que situarnos en el terreno amplio de la conciencia de la institucionalidad cultural y de los derechos de la mayoría.

Desde las diferentes dictaduras de América Latina se vive una regresión en la conciencia de la gente. Este fue uno de los objetivos de las dictaduras en los diferentes países y para lograrlo se valieron desde el exterminio físico, el exilio y la censura, hasta la implementación del mecanismo de dominación ideológica que tendían a interrumpir la continuidad de las conciencias y relegar al pasado el sentido de identidad nacional.

El signo distintivo del modelo neoliberal, la ”globalización” y la ‘’mundialización’’ que se nos impone no es otro que el sometimiento de todos los habitantes del planeta a un modelo único vaciado desde los centros del poder con el apoyo de los instrumentos de la revolución científico técnica el monopolio de gigantescos medios de comunicación y la consagración de criterios de mercado como medidas de todo los valores incluido los estéticos y moral.

El estado se desentiende de sus deberes en todos los terrenos y un ejemplo de ello es la ausencia de toda política que posibilite al menos una alternativa a la vorágine de su tarea de destrucción de la identidad nacional y popular, la política cultural del estado actual es plenamente funcional a los objetivos neoliberales.

Este sistema de acumulación astronómica de las riquezas y medios de comunicaciones en pocas manos es la norma dominante del mundo contemporáneo, esto es el neoliberalismo, que pretende negar a las personas el derecho a ser personas promoviendo el ser consumidor cliente fomentando el individualismo, en lugar del ser ciudadano que busca la organización social.

Frente a esto, la cultura se debe levantar por las reivindicaciones del ser humano, por la felicidad y la liberación de la humanidad, es decir, luchar por nuestras raíces culturales, sociales y políticas. En este contexto entendemos a la cultura como un vehículo de expresión de ideología, de desarrollo y toma de conciencia, de interpelación política, de asimilación de valores éticos a favor de los derechos humanos.

En la actual etapa histórica de nuestros países la cultura se debe convertir en un agente de transformación y desarrollo de la conciencia. Esta transformación tiene que empezar por un proceso individual para llegar a transformarse en colectiva.

Investigaciones muestran que una de las principales causas de las enfermedades psicológicas es el estado de aislamiento y soledad en que se siente la mayoría de la gente, cuestión que incide en su autovaloración y en su posicionamiento social en el sistema.

        El lenguaje artístico, la inteligencia emocional y el dominio de lo cotidiano, son aspectos importantes a desarrollar en una plataforma de cultura, como también una respuesta latinoamericana de resistencia al  modelo neoliberal, en el cual juega un papel fundamental la preservación y el respeto de las culturas de los pueblos originarios, entendiendo nuestro estado como multirracial y multiétnico.

Para esto es necesario un trabajo sistemático y en todos los planos de acción donde la cultura se transforme en política y la política se transforme en cultura.

Apostamos a un trabajo cultural de base que apunte a un avance con presencia y liderazgo  sin sectarismo.

Se necesita articular lo que existe y hacer que exista lo que sea necesario que exista con el propósito de crear conciencia de intervenir en la subjetividad de la gente a favor de los cambios.

En este marco proponemos la creación de un movimiento cultural democrático, que es esta propuesta, decir que los artistas comprometidos con una nueva alternativa cultural, ocupen el espacio político de creación que les corresponde, es decir, comprometidos a la suerte y la lucha de los pueblos. Estos deberán generar redes y articulaciones con sus pares para que de sus propios gremios o sectores vayan generando debates discusiones y rupturas que les permitan avanzar en un proceso ascendente en las acumulaciones de artistas comprometidos con el antisistema.

Queremos tomar como ejemplo lo que planteaba un gran dirigente obrero y su lucha por las ideas, por la inteligencia y por la cultura, que se llamo Luis Emilio Recabarren fundador del Partido Comunista de Chile, él decía el socialismo significa armar al pueblo de inteligencia para que sepa conquistar la felicidad’’.

domingo, 7 de noviembre de 2010

LA CULTURA DESDE EL ENFOQUE COMUNISTA


(Por una cultura antagonista)

Las ideas de la clase dominante en cada época, o dicho en otros términos, la clase que ejerce el poder material dominante en la sociedad es, al mismo tiempo, su poder espiritual dominante. Cada nueva clase establece su dominio sobre una base más amplia que la anterior clase dominante, pero en revancha, la oposición entre la clase que domina ahora y la que no domina se agrava en profundidad y agudeza.

(Kant, Marx y F. Engels: La ideología Alemana)

Eso quiere decir que toda revolución ha sido precedida por un intenso trabajo de crítica, de penetración cultural, de permeación de ideas a través de agregados humanos al principio,  refractarios y sólo atentos a resolver día a día, hora por hora, y para ellos mismos sus problemas económicos y políticos, sin vínculos de solidaridad con los demás que se encontraban en las mismas condiciones.                                                     

(Antonio Gramsci: Socialismo y Cultura)

                                                                                                                                  Por Félix Herrera
Para el sistema capitalista dominar y controlar nuestro ocio, nuestro “Tiempo Libre”, nuestra cultura, no es solo una forma más de ampliar su radio de mercantilización sino que por sobre todas las cosas es una manera de tratar de evitar la subversión de las clases explotadas. Solo así se explica que la mayoría de la sociedad sea explotada, y a la vez, esa mayoría sostenga y se conforme con este modelo de sociedad. Es por la importancia que requiere este aspecto de la actual sociedad capitalista, que la cultura, claro está, no existe y no debe existir aislada de una sociedad, no se produce ni vive fuera de su contexto espacial y temporal, de sus relaciones con las condiciones y clases sociales, con las leyes sociales y económicas de una realidad concreta en un momento concreto de la historia.
El capitalismo como toda sociedad de explotación necesita producir y reproducir sus condiciones de vida, y entre ellas figuran sus representaciones del mundo y sus imágenes del mismo. Producir mecanismos ideológicos. Mitos, valores, normas ocultas. etc. para perpetuar la dominación. Toda producción ideológica es también una relación política, una relación de poder, y esto nos indica que la cultura es un espacio de conflictos ideológicos, y en el capitalismo además, es un útil mercado de productos ideológicos.
Se ha producido una expansión de la cultura hasta hacerse co-extensiva a la economía (que se nos presenta continuamente en la publicidad de hoy día). Estamos sumergidos bajo un bombardeo mediático intenso desde todos los ángulos y donde se nos entregan los mensajes sin memoria, sin sentido de proceso, sin que se nos active un concepto de historia y de lo histórico. El negocio cultural le resulta a la burguesía doblemente rentable, pues a la vez que adquieren beneficios, hace propaganda de su opción política e ideológica entre todos aquellos que absorben los mensajes adquiridos a través de su difusión cultural.
Este avance de la burguesía en el campo cultural provoca a su vez que el creador individual que quiera hacer llegar su obra a las masas, deberá asumir que en el mercado hay ciertas leyes impuestas para que lo controlen, y que tendrá que aceptarlas en lo que respecta al fondo, la forma y las renuncias.
Ahora bien, en este comienzo de siglo la producción cultural en Argentina y en el resto de América Latina se realiza en un paisaje social en el que una muy buena parte de las clases trabajadoras están atemorizadas, atomizadas por el nuevo poder fáctico adquirido por el empresariado y su política neoliberal que pisotea sin tapujos los derechos duramente adquiridos por los trabajadores, y por otro lado, esa misma clase de trabajadores muestra una cierta desconfianza hacia algunas organizaciones de izquierda, vistas como agencia de servicios políticos que responden a sus propios intereses y que son impermeables a los problemas reales de las gente, y entre ellos los culturales.

Estamos acostumbrados a denominar como cultura popular a la indígena, la obrera, la campesina y la urbana, las que generan distintas condiciones laborales, la vida barrial y los medios de comunicación alternativos. La cultura popular puede ser entendida como: el resultado de la apropiación desigual de los bienes económicos por parte de los trabajadores y cómo somos capaces de traducir esos bienes económicos y simbólicos a sus realidades. Es en esta realidad de la cultura popular, donde nosotros debemos situarnos, y que debe ser entendida como un gran instrumento para lograr una transformación social profunda, es decir como una verdadera cultura antagonista al sistema neoliberal.
Inmersos en la actual dominación ideológica y cultural es necesario abrir espacios colectivos: de participación comunitaria, de prácticas democráticas, de construcción de organizaciones sociales. Es necesario romper la invisible tela de araña ideológica que nos atrapa y poner en marcha iniciativas emancipadoras culturales. Combatir fuertemente el fomento del individualismo del ser-objeto, dedicado al consumo y la mercantilización del tiempo libre. Es necesario construir lo colectivo, el ser-sujeto, que es participativo y creador de nuevas manifestaciones culturales.
Una de las luchas fundamentales en el plano cultural es la creación y recuperación de espacios libres y públicos que sirvan para desarrollar actividades culturales desde los antagonismos de clase. Y además el espacio recuperado deber ser el lugar de confluencia de distintos colectivos organizados, que los potencie y retroalimente. Estos centros o espacios públicos creados o recuperados, si son verdaderamente enfocados hacia las clases populares y son alejados de actitudes marginales o sectarias, pueden y deben ser grandes focos de una verdadera cultura antagonista al sistema neoliberal.

                 LA CULTURA: BASE PARA TODA PROPOSICION SOCIAL Y POLITICA

La cultura, la idiosincrasia, debería ser el eje en el que debe basarse la política y todas las manifestaciones humanas, y considero que es un tema de suma importancia, reiterar, que no debe dejarse de lado. Por desgracia es el caso de prácticamente todos los partidos y organizaciones políticas, las que elaboran sus políticas en función de ideales, que si bien son sanos, objetivos y honestos, se sigue cometiendo un grave error político: no tomar en cuenta las realidades que la gente pretende representar en sus historias, tradiciones, necesidades, deseos, carencias, etc.
Por estas razones, muchos proyectos “Políticos” han fracasado. Muchos movimientos y partidos sólo usan de la cultura, algunas manifestaciones artísticas, solamente para acompañar actos políticos, pero sin preocuparse de cómo cultivar y valorizar lo auténtico de cada sociedad.

  NUNCA PODREMOS GANAR LA BATALLA CONTRA LA GLOBALIZACIÓN ECONÓMICA Y CULTURAL QUE NOS IMPONE EL IMPERIO, SI NO DESARROLLAMOS ALTERNATIVAS PROPIAS EN DEFENSA DE NUESTRO PATRIMONIO CULTURAL.

Nuestra tarea como revolucionarios es luchar por estos valores, y para ello debemos recuperar: los valores y las formas comunistas de trabajo: mientras más cercano a las masas, más unidad de acción, más trabajo colectivo, más fortaleza ideológica, más control celular, más vigilancia revolucionaria y por supuesto más educación política, más cerca estaremos de recuperar nuestra identidad cultural, ya que desde sus inicios, el partido ha estado ligado fuertemente a la gestión cultural, destacándose por su histórica dedicación a esta, desde la labor realizada por diversos dirigentes, quienes se valieron del arte como arma política, hasta las iniciativas más actuales que se han utilizado para desarrollar nuestra política a través del arte. Es así como hemos contado siempre con notables artistas en nuestras filas, quienes han forjado un fuerte legado cultural, contando así con una permanente creación de la cultura de izquierda.
Cabe mencionar, que el trabajo cultural de los comunistas, no debe ser ni es cualquier acercamiento, es el contrario dialéctico a la cultura generada por el sistema, aquella cultura oficial impuesta por los medios de comunicación y concebida para oprimir, para no pensar, que dé cuenta de la diversidad y por sobre todo que sea un rescate de lo popular, que se constituye como nuestra identidad de clase.

En este sentido nuestro deber como partido y juventud, es ser el motor propulsor del un movimiento cultural, para el cual es necesario dejar de lado ciertos sectarismos, sesgos y prejuicios que persisten en nuestras filas especialmente en lo que se refiere a nuevas expresiones culturales, sin valorar la esencia contestataria que muchas de estas tienen, y que son fuente primordial de la cultura de nuestros pueblos.

Necesitamos por lo tanto, pensar y actuar como revolucionarios, dándole el significado real a las palabras claves como: libertad, unidad, organización, democracia, participación, socialismo, liderazgo, poder.etc. De más está decir que existen hoy condiciones muy objetivas y subjetivas que hacen tremendamente factible el trabajo político por medio de la cultura, dado que la cultura tiene un probado poder aglutinador y movilizador de la gente adulta y joven. Además, debemos considerar que la necesidad cultural se ha instalado en el inconsciente colectivo de nuestra sociedad, existiendo un encendido interés de los jóvenes por expresarse artísticamente, como una forma de rebeldía.
El trabajo del partido hacia los jóvenes debe ser sin intenciones impositivas, ni manipuladoras, de ser así caeríamos en la forma de política tradicional, lo cual nos generaría un efecto contraproducente. La cultura debe ser una herramienta de llegada e inserción en la juventud, para pasar a ser un arma de construcción social.
Siendo coherente con lo aquí planteado y con las orientaciones que debe asumir el partido con respecto a la cultura, es que se debería de luchar por posicionar al partido y la juventud de una clara política cultural de masas.
Uno de los objetivos centrales de la discusión a desarrollar es darle un nuevo impulso a la mística militante, poniendo el centro de nuestro quehacer el sentido de ser comunista, mediante el rescate de nuestros símbolos, la historia de nuestros principales artistas del pasado y futuro y reposicionar el carácter del compromiso político, es decir, no sólo abandonar la mirada unilateral de éste, centrada solo en la acción cultural o artística instalada en el vacío social, sino luchar por rescatar su pensamiento, conciencia y el compromiso social, que siempre los caracterizó en sus obras y en todas sus dimensiones.
Pensamos que debemos aprender del sentido profundo que se le debe dar a la cultura como creación popular, como elemento de lucha contra la ignorancia y los vicios que somete el neoliberalismo en los pueblos.
Por esto es muy necesario que desde el partido y la juventud se realice un trabajo en todos los planos de acción, en donde la cultura se transforme en política y la política se transforme en cultura.
Queremos y debemos construir una cultura en movimiento, un espacio amplio y serio, en el que se discutan y difundan los debates del mundo cultural y la lucha contra el neoliberalismo; crear un centro del pensamiento y la acción donde confluyan las diferentes  experiencias del canto popular, la poesía, la lectura, la pintura, etc. Y que sirva para las propuestas innovadoras, unitarias y responsables. Con un trabajo de corto, mediano y largo plazo, ya que la cultura no es sólo para quien la realiza sino para quien la observa y se nutre de ella. No es algo exclusivo de un sector o grupo determinado. Todos somos capaces de crear, por lo tanto, todos tenemos que ser capaces de abrir espacios a nuestra cultura.
Por ultimo al hablar de nuestras culturas es necesario provocar la inclusión como actor fundamental del desarrollo cultural a los trabajadores y a los estudiantes, y no dejar a fuera temas como la injusticia, los DD.HH, la conciencia social y el desarrollo de nuestras sociedad.
En definitiva Cultura y Política van siempre de la mano. Política y Ética son imprescindibles.

viernes, 5 de noviembre de 2010

SINDICALISMO REVOLUCIONARIO


Nuestro Compañero Félix Herrera, asistió a la reunión de encargados de Edificios, gremio está bajo el poder del sindicalismo peronista (SUTERH) con Victor Santamarina enquistado en su mando. En esa reunión se presentó este documento al movimiento obrero y su espíritu se aplica a todos los espacios y organizaciones obreras que hoy en día están dependiendo de un sindicato que no hace respetar los derechos, ni escucha las necesidades de la clase obrera a la cual deben representar contra el poder.


Es posible que a mediados del mes de agosto, nuevamente diferentes agrupaciones de encargados de Edificios hagamos un nuevo plenario, buscando de darle al Frente Nacional de Trabajadores de Edificios (organismo creado en el año 2008 en la Plata) un contenido Político,
Social y Cultural, que nos dé las herramientas necesarias para la lucha por otro sindicalismo.

El Sindicalismo es un arma de Combate de los Trabajadores. El sindicato no ha existido en todas las épocas. Para comprender al sindicato como una organización brotada de las necesidades de los trabajadores, es preciso situarlo en el marco del propio período histórico en que ha sido posible su existencia.

El capitalismo ha hecho más simples los antagonismos de clase, dividiendo a la sociedad, cada vez más, en dos campos muy opuestos: La Burguesía, por una parte y el PROLETARIADO, por la otra. La burguesía, por medio de la producción industrial, concentra a los trabajadores en las fábricas, esto los pone en condiciones de adquirir una clara conciencia de clase.
El proletariado, como clase que sólo pudo nacer bajo estas condiciones históricas, encontró en el sindicato una forma más eficaz de lucha contra la burguesía por mejorar sus condiciones de trabajo y salarios.

El Sindicato es una importante expresión espontánea de la lucha de clase obrera y la burguesa.
Ésta brota del desarrollo de las fuerzas productivas de la sociedad, en consecuencia, el sindicato no pudo nacer en las formas sociales de producción anteriores (no pudo nacer en la comunidad primitiva, ni en la esclavitud, ni en el feudalismo); sino que únicamente pudo surgir bajo el régimen de producción capitalista.

De esto, extraemos dos conclusiones:

1) Que el sindicato, organización de lucha de la clase obrera, fue posible hasta que el desarrollo de las fuerzas productivas engendró al proletariado.

2) El sindicato no ha nacido del capricho o del deseo idealista de uno o más "agitadores”, sino que asienta sus bases sobre la esencia misma del sistema capitalista de la miseria y la explotación de unos hombres sobre otros.

¿Qué es el Sindicato?

El sindicato es una organización de lucha de los trabajadores, reunidos para la defensa de sus intereses comunes.

Estos intereses son:

-  Económicos:

-  Lucha por mejores salarios

-  Lucha contra el alto costo de vida

-  Sociales: Condiciones mejores de trabajo, Reducción de la jornada de trabajo, Derechos a la salud, vivienda y esparcimiento.

-  Políticos: Lucha por la promulgación y ampliación de un código de trabajo que legalice sus conquistas, Lucha por hacer efectiva la Democracia, Fomentar la Paz, Lucha por la liberación del país de los grandes intereses extranjeros.

La palabra "Sindicato” tiene su raíz en la palabra “Síndico”, y esta es la persona encargada de defender los intereses de una comunidad, con lo cual se quiere significar, que cada miembro de un sindicato es un defensor de los intereses colectivos de todos los trabajadores.

¿Qué es Instinto de Clase y que es Conciencia de Clase?

Hemos visto que el sindicato es la expresión espontánea de la lucha entre los patrones y los trabajadores, ¿por qué decimos “expresión espontánea”?

La organización Sindical no indica que los trabajadores tengamos conciencia de clase, sólo indica que tenemos "Instinto de Clase”, o sea, sabemos que hay necesidad de unirnos para defendernos de la explotación del poder. En otras palabras, nosotros nos agrupamos en el sindicato porque sentimos a la explotación y porque instintivamente comprendemos que unidos podemos luchar por mejores salarios y mejores condiciones en el trabajo. Pero hasta allí, no sabemos cómo se origina la explotaciòn, de donde proviene, no sabemos si es posible terminar con la explotación ni como es posible realizar esto.

Por eso decimos, que al organizarnos en sindicato, estamos demostrando nuestro “instinto de clase” al que luego debemos convertir en “Conciencia de clase”, para que nos impulse a una lucha a fondo contra nuestros explotadores.

¿Qué es Conciencia de clase?

Conciencia de Clase, es comprender que debemos unirnos todos los trabajadores, no sólo para defendernos de la explotación, sino también abolir la explotación, para liberarnos de ella.
De esta forma, para que los sindicatos sean verdaderamente consecuentes con los intereses de los trabajadores y del pueblo, debemos luchar incesantemente por elevar su nivel de conciencia de clase para que estén en mejor capacidad de ser palancas que ayuden efectivamente al trabajador en la tarea esencial de liberarse de toda injusticia.
De aquí la importancia de luchar contra las tendencias sindicales inconsecuentes que buscan rebajar el nivel de conciencia del trabajador.

Corrientes Sindicales

Siendo que el sindicato tiene por finalidad la defensa de los intereses de los trabajadores y que constituye un arma poderosa de los trabajadores para conquistar sus reivindicaciones inmediatas, es lógico que la clase dominante se esfuerce por infiltrar su influencia dañina dentro del propio movimiento sindical para desviarlo de los objetivos que persigue, y de esa manera, obscurecer la conciencia de la clase trabajadora.

Eso explica por qué dentro del movimiento sindical existen varias corrientes ideológicas, que luchan por dirigirlo. Es de primera importancia comprender esto, para estar en capacidad de desempeñar un papel consciente dentro de las organizaciones de los trabajadores.

Las principales tendencias, dentro del movimiento sindical son tres:
1) El sindicalismo Reformista o antirrevolucionario.
2) El anarco-sindicalismo
3) El sindicalismo Revolucionario

El Sindicalismo Reformista:
A los sindicatos dominados por esta tendencia suele llamárselos “Sindicatos Amarillos”.
Esta tendencia oportunista se presenta bajo una variedad de aspectos. Cambia de formas y matices, al parecer sin conexión entre si, pero todas están enfiladas al logro de un mismo objetivo fundamental: Frenar la energía revolucionaria de la clase trabajadora, para que la clase patronal pueda disfrutar prolongadamente de los privilegios que le otorga su dominante posición.
Algunas de las formas que adquiere la tendencia reformista son:

1) Sindicalismo Oficializado
2) Sindicalismo “Social-Cristiano”

En estas organizaciones, los dirigentes se convierten rápidamente en activos agentes de las oligarquías dominantes y transforman a sus sindicatos en verdaderas oficinas gubernamentales. De estas “oficinas” o sindicatos está desterrada totalmente la democracia sindical. Las camarillas de dirigentes asaltan los puestos de dirección utilizando todos los medios de imposición, fraude en las votaciones, sofocación sistemática de la voluntad de las mayorías, e incluso, instauran como medida, el gangsterismo y las bandas armadas (hoy vinculadas con las patotas del futbol).

- Sindicatos Peronistas o Justicialistas (Sindicato Oficializado):
Esta corriente sindical adquiere especial importancia para el conjunto de los trabajadores de nuestro país.
El peronismo despliega una ensordecedora propaganda alrededor de insignificantes concesiones hechas con los trabajadores, para impulsarlos a creer que el gobierno es el padre tutelar, el "ángel de la guarda”, el protector y defensor de los intereses de los trabajadores frente a los patrones. Pretende hacer creer que está en una posición intermedia, que condena al capitalismo y sus métodos de explotación y condenando al mismo tiempo al comunismo.

El peronismo se asienta en los sindicatos con los sostenes de su política, corrompiendo en forma tal a los dirigentes sindicales que, cegados por los favores oficiales y por su ventajosa situación personal, no tienen ningún escrúpulo en anteponer los intereses del régimen capitalista y los personales por sobre los intereses vitales de la clase trabajadora. La acción del peronismo no se limita a las que efectúan desde adentro de los sindicatos los dirigentes vendidos, que junto al gobierno se esfuerzan por cambiar la mentalidad revolucionaria de los trabajadores.

Esta demagogia engaña fácilmente a grandes cantidades de trabajadores/ras, pues aquellos trabajadores que aún no han elevado su conciencia de clase, con vista corta y estrecha, se conforman con pequeñas y engañosas mejoras económicas.

En su esencia, el peronismo defiende los intereses de los capitalistas; pues a costa de subsidios y concesiones relativas, consigue su consentimiento para desarrollar un estrecho y engañoso plan de prestaciones sociales (salud, vivienda, etc.)

En nuestro país, es muy peligroso este sistema sindical en particular, porque la negación a luchar por los derechos de los trabajadores, como el bajo nivel de conciencia revolucionaria de las masas, los convierten en terreno abonado para la demagogia de los gobiernos de turno, y más con aquellos que tienen inclinaciones “peronistas”.

Por esta razón los trabajadores más conscientes deben combatir implacablemente esta teoría reaccionaria, desenmascarando a todos los oportunistas que traten de entregar el movimiento sindical a manos de los empresarios y gobiernos de turnos.

El sindicalismo revolucionario:

En constante lucha contra todas estas tendencias o desviaciones sindicales se encuentra el sindicalismo revolucionario, única teoría y práctica que representa el espíritu genuino y combativo de los intereses de la clase trabajadora.

El sindicalismo revolucionario se basa científicamente sobre las condiciones materiales en que se desarrolla la sociedad humana, no disimula hipócritamente las contradicciones entre las clases sociales, no provoca artificialmente choques innecesarios.  
Aprovecha todas las circunstancias favorables para los trabajadores, los prepara, los fortalece y los arma ideológicamente para la lucha diaria y definitiva.

Ya hemos visto que las desviaciones reformistas obscurecen la conciencia de clase de los trabajadores. El sindicalismo revolucionario, por el contrario, facilita a la clase trabajadora la elevación constante del nivel de su propia conciencia de clase.
El sindicalismo revolucionario sostiene que los trabajadores debemos prepararnos, no sólo para la lucha económica cotidiana contra los empresarios, sino también para la lucha política a través de nuestro sindicato.

El sindicalismo revolucionario lucha por la más completa unidad de todos los trabajadores, ya que los trabajadores no contamos con más armas que launidad y la organización en nuestra lucha diaria contra la explotación y la miseria, por eso, dentro de los sindicatos no puede haber distinciones ni discriminaciones por diferencias religiosas, por partidos políticos, por raza, color y sexo.

Por eso el sindicalismo revolucionario delimita perfectamente bien los campos entre un sindicato y un partido polìtico. Los sindicatos NO SON NI PUEDEN SER UN PARTIDO POLÌTICO.

El sindicalismo sostiene que los sindicatos deben ser totalmente independientes del Estado, del clero, de los empresarios.
El sindicalismo revolucionario exige respeto a la DEMOCRACIA SINDICAL, y se deben respetar los acuerdos y resoluciones que emanan de las bases, que son el resultado efectivo de la voluntad de las mayorías libremente expresadas.
 Y ese fallo de las mayorías se respeta y se cumple. El sindicalismo revolucionario exige honestidad absoluta a sus dirigentes sindicales, no tiene lugar para los dirigentes corruptos, vendidos, oportunistas y traidores de la clase trabajadora. Por eso, esta clase de dirigentes combate al sindicalismo revolucionario que desenmascara sus maniobras perjudiciales para el conjunto de los trabajadores/ras.

Por estas razones, en el seno del sindicalismo revolucionario se pone en práctica LA CRÍTICA Y LA AUTO-CRÍTICA para poder descubrir nuestros fallas y errores, encontrar sus causas, efectos y superarlos en beneficio de la lucha colectiva.

Es absolutamente cierto que la forma en que los trabajadores/ras estemos organizados tiene gran importancia para utilizar nuestra fuerza con mayor efectividad. Es de mucha importancia para el movimiento sindical la estructura orgánica, pero sería un grave error, que de esto dedujéramos que la estructura orgánica es decisiva en los sindicatos.
NO!, la capacidad de un sindicato y la fuerza en su lucha por los derechos de los trabajadores/ras está en relación directa con la orientación ideológica que tenga.

Esto lo vemos a diario en los sindicatos actuales. Estos sindicatos, a pesar de tener en sus arcas grandes cantidades de dinero y de hacer gala de una organización que tiene bien ajustados todos sus departamentos, y que poseen órganos de publicidad, lamentablemente claudican ante las pretensiones empresariales y buscan hacer vegetar al movimiento de los trabajadores en una angustiosa sensación de impotencia y frustración.
Estos sindicatos son, a lo sumo, gigantescos organismos que alimentan a una casta de dirigentes burócratas entregadas en brazos de los enemigos de clase trabajadora.

Lo verdaderamente importante es organizarnos en la forma que se nos facilite más la unificación de todos los trabajadores, lo importante es la unidad y que ésta unidad esté orientada por una teoría de avanzada, en la que la teoría del sindicalismo revolucionario. Un Sindicato puede lograr tener mucha cantidad de trabajadores/as, pero si no está armado bajo una  teoría clasista, pasa a ser nulo y muy dañino a los intereses de los trabajadores.

Los empresarios temen a esta forma de la organización sindical, de lo contrario no harían resistencia a la conquista del derecho sindical de los trabajadores, ni colocarían tantas trabas a la legalización de nuevos sindicatos.
Debemos luchar por sindicatos únicos y poderosos. La forma y la organización tienen gran importancia para una mejor lucha sindical, pues la organización de los trabajadores en grandes sindicatos hace mejora su alto nivel de solidaridad y ayudan en mayor grado a borrar las diferencias.

La solución del problema y la armonización entre la forma y la esencia consiste, en la unidad de grandes organizaciones sindicales dotadas de un alto nivel de conciencia de clase y espíritu revolucionario y es aquí donde se revela toda su trascendencia y la necesidad de luchar implacablemente contra toda tendencia oportunista.

Cuando los sindicatos están dispersos, sin un lazo de unión que coordine sus actividades, el movimiento trabajador camina a ciegas, dividido y confuso. Muchos trabajadores se preocupan en forma individual de su respectiva situación sin preocuparle las condiciones en que vive el resto de los trabajadores/ras del país.

Compañeros/ras es el momento de que nos demos cuenta de nuestras fuerzas.
Luchemos contra todo lo que se oponga a ese objetivo.
Por un movimiento sindical libre, independiente, clasista, solidario y combativo.

Compañeros/ras encargados de edificios es el momento de que nos demos cuenta de nuestras fuerzas, que nos demos cuenta de lo que puede llegar a hacer este Frente Nacional de trabajadores de Edificios.
Luchemos contra todo lo que se oponga a ese objetivo, por un movimiento sindical libre e independiente, solidario, combativo y clasista.

miércoles, 3 de noviembre de 2010

Colectivo Avanzar... Por la Unidad del Pueblo


¡Por el honor y la dignidad de la Argentina!
¡Por la Independencia Nacional, la Soberanía  Estatal y la Justicia Social!
Contra la penetración de los Monopolios y corporaciones Trans-y Multinacionales e injerencia en los asuntos internos del FMI y el Banco Mundial en la Economía Nacional
¡Por una Sociedad Fraterna, Igualitaria y Libre!
Contra el Individualismo, la Desigualdad, la Dependencia y el Capitalismo
¡Por una Republica Popular, Democrática y Revolucionaria
Laica y Federal!


A fines del mes de Octubre de 2010 un conjunto de Cros. y militantes independientes nos agrupamos en el “Colectivo Avanzar” por la Unidad del Pueblo provenientes de diversos ámbitos de la sociedad Argentina. En esa oportunidad las distintas opiniones parten del concepto básico de que nuestro país se caracteriza por ser capitalista-dependiente y por lo tanto denunciaron el carácter continuista y pro-imperialista de la administración Kirchner y de la pseudo oposición oligárquica-burguesa (Peronismo Federal-radicalismo-coalición Cívica y Pro), y de la pequeña burguesa-democratizante (Pinosolanista, CTA, PC, Sabatella, el banquero Heller y los partidos “sojeros” como el PCR y MST.).
Son los gobiernos y partidos defensores del Status-quo, u orden establecido, que manejan el Estado y se relevan en forma concertada en el ejercicio del mando, sean de derecha, nueva derecha, (o “centro-izquierda”) o populista, esto es, todos los regímenes agachados ante el Imperio que en sociedad con la alta burguesía local, son el verdadero poder real.
El carácter continuista de las actuales políticas, esta dado por el mantenimiento (al igual que fueron las administraciones del; Alfonsinismo, el Menemismo, Delarruismo y el Duhaldismo) del Sistema Económico de Mercado Libre, impuesto al calor y tambor de la Dictadura Militar Genocida. Sistema Económico que es causa y efecto de la crisis capitalista en nuestro país y el mundo. Tal imposición implicó en nuestro país la desregulación o desreglamentación, es decir, el rompimiento de un monopolio estatal o privado y su fraccionamiento en segmentos de Alta Rentabilidad y Baja Rentabilidad Financiera; La Privatización de los Servicios Públicos y/o Estatales y su entrega a manos de monopolios extranjeros, con las desastrosas consecuencias sociales: despidos, suspensiones etc. , y para colmo con servicios más caros y peores (energía eléctricas-gas-telefonía-petróleo); Flexibilización de las Relaciones Laborales: expresada en la derogación o reforma de 120 artículos de los 301 que contenía el anterior régimen de Contrato de Trabajo (ley 21.297 - 23/4/76). Suspensión de la ley 14.250 de Convenciones Colectivas de trabajo (ley 21.307 – 7/5/76). Se dispuso la exclusión del personal jerárquico y directivo de las convenciones colectivas (ley 22.115 – 4/12/76). Se determino la reducción de cargas sociales y laborales al disponer la supresión del 15% y el 5 % sobre las remuneraciones que abonaban los patrones con destino al sistema previsional y al fondo nacional de vivienda respectivamente (ley 22.293 se hace efectiva el 1/10/80). “Actualización” de la legislación laboral ley 22.250 (régimen para el personal de la industria de la construcción). Ley 22.248 (régimen de contrato de trabajo agrario). Ley 22.310 (derogación de laudo gastronómico) etc. Concluyéndose, que la Flexibilización Laboral es un método patronal para la reducción del costo laboral y del salarial de trabajadores y obreros; Limitación, Restricción, y eliminación de derechos y libertades sindicales y democráticos. Se denuncio con energía que en la mayoría de las empresas del sector privado se discrimina por el solo hecho de estar afiliado a un sindicato, sea cual sea su puesto jerárquico o categoría. No permiten a los trabajadores elegir libremente a sus dirigentes sindicales. La sola presentación en la mesa electoral significa la postergación en el ascenso o en el aumento salarial. Se subrayo que los derechos que un trabajador tiene como ciudadano, se violan cuando traspasa el umbral de la oficina, el taller o la fabrica y sí trata de ejercer su derecho a huelga es penado no solo con el descuento en su salario sino lisa y llanamente con el despido. A la par se exigió el desprocesamiento de más de 4.000 compañeros luchadores cuyo único delito era bregar contra el hambre, la desocupación y la represión, denunciándose a jueces cámaras y fiscales que están cebados contra el pueblo y aplican todo tipo de penas. Siendo así que además el Gobierno "Nacional y Popular" niega brindar una real inversión a nuestro pueblo para mejorar su calidad de vida y al mismo tiempo si sede de no cobran impuestos a la renta financiera y a la minería, entre una gran lista de beneficiarios del mismo. Mientras otro sector de la sociedad se perjudica, como el 75% de los jubilados que vergonzosamente reciben una limosna de $1014 por mes. Cuando actualmente se destinan fondos al pago de la deuda.
El continuismo de la política del gobierno Kirchner, por último, se puso en evidencia por la penetración que los monopolios, Consorcios y Bancos internacionales tienen en la economía nacional. Al continuo y permanente saqueo de sus recursos naturales y humanos se le suman la posibilidad de la libre remisión al exterior de los dividendos, utilidades y regalías. Se señalo el fardo insoportable del peso del pago por concepto de la deuda externa que devora por doquier parte considerable de los ingresos, que podrían ser utilizados como inversiones, en seguridad social, salud, educación, vivienda etc. En alguna intervención se advirtió que la continuidad del pago de la deuda, y la emisión continua de bonos a tasas estrafalarias (13 a 18 % de retorno) en manos de los bancos nacionales y extranjeros cuando las condiciones internacionales varíen y, con ellos se pase en lo externo a la elevación de las tasas de interés y a una valorización del dólar mediante y en lo interno, a una caída de los precios de las materias primas por el “vuelo a la calidad” de los fondos de inversión hundidos en los productos básicos y de los capitales especulativos invertidos en los bonos nacionales, el impacto que tendría en las cuentas fiscales por la disminución de los ingresos por retenciones y la imposibilidad de seguir sosteniendo el tipo de cambio, sino a costa de un proceso inflacionario irrefrenable, con la consiguiente valoración del peso el país se encontraría en una situación particularmente dura. Sería el momento, por la imposibilidad de seguir atendiendo el servicio de la deuda, de que el Gobierno K o el que lo suceda apelen a la “ayuda” como el “mal menor”, del FMI solicitando nuevos créditos para pagar deudas, a cambio de algunas que otras “recomendaciones” como por ej. Privatización del ANSES y el PAMI, gerenciamiento privados del Banco Nación, nueva ley de coparticipación, y reducción subsidios y planes sociales etc. etc.
Respecto al carácter pro-imperialista de la política del gobierno se puede subrayar también el mantenimiento del contingente de tropas Argentinas en Haití, como así también el plegamiento de la política exterior de la actual Administración Kirchner a la Estrategia de Tensión y chantaje nuclear que libra el sionismo al servicio de los imperialistas contra la Republica Iraní.
Luego de un activo dialogo, intercambio de ideas y experiencias se acordó consolidar al “Colectivo Avanzar” por la Unidad del Pueblo, como una clara referencia de izquierda. Promoviendo la lucha obrera y popular impulsando la organización y la unidad en lo social y político con un claro contendido clasista y carácter unitario, concebida en nuestra orientación política como una sola y misma cosa. En el marco de nuestra política queda excluida toda posibilidad unidad con sectores de la burguesía ”nacional,” asumiendo la lucha contra el oportunismo, el reformismo y su gobierno. Nos proponemos ayudar a seguir recuperando la energía creadora de nuestra gente, la iniciativa y el carácter emprendedor de todos los ciudadanos; confiando en la madurez y sabiduría de nuestro pueblo, en que, sabrá tomar su propio destino en sus propias manos; sumando a trabajadores jubilados, estudiantes, pequeños productores concientes e intelectuales comprometidos con las causas populares, construyendo desde abajo y al calor de las luchas, junto con un permanente e imprescindible trabajo ideológico y político, una real herramienta política de Masas, un sólido Bloque Obrero y Popular,  que pueda izar la bandera de la real Independencia Nacional y el Socialismo en todas las plazas de nuestra Patria.
Porque hay otra Argentina, opuesta a la de la genuflexión, de la de los seres sumisos y postrados de hinojos con la que se nos pretende conformar. Es la Argentina que sigue el ideario de Moreno, San Martín, Bolívar y el Che. Es la Argentina Latinoamericana y Popular, la del pueblo glorioso del Cordobazo, la de sus hijos combatientes por la libertad y resistente de la lucha anti dictatorial que padecieron persecución, cárcel, tortura, exilio y desapariciones, del Argentinazo del 2001, la de la abnegada lucha de los pueblos originarios, orgulloso de sus antepasados libertadores que soportaron todos los golpes del destino. Asumimos frente a nuestro Pueblo la responsabilidad histórica de contribuir humildemente en la construcción conjunta de una opción política que levante bien en alto las banderas de los derechos humanos, la democracia y la liberación nacional y social de nuestro pueblo. Independencia Nacional.
Es por esto que convocamos a toda la ciudadanía democrática y patriótica, (partidos políticos, org. sociales, sindicalismo antiburocrático, estudiantes, pueblos originarios, org. de derechos humanos, etc.,) a sumar su esfuerzo y compromiso en esta gesta histórica que nos compromete en la lucha por la justicia, la libertad y el socialismo.         

Prensa Avanzar Nº13