lunes, 9 de septiembre de 2013

¡Colombia Resiste!

(Colectivo Avanzar)
La instalación de siete bases militares Norteamericanas y un vergonzoso tratado de Libre comercio, que anula cualquier posibilidad de supervivencia de grandes sectores del pueblo Colombiano, más un llamado Tratado de Paz con los grupos revolucionarios del país FARC Y ELN, que intentó neutralizar la respuesta de la guerrilla frente a la implementación de los acuerdos leoninos entre el imperio yanqui y un gobierno cipayo, sirven como telón de fondo, al estallido social que vive hoy la nación colombiana.
El gobierno de Juan Manuel Santos, pretende dar el golpe final del Neoliberalismo, a los recursos genuinos del país, en manos de un puñado de oligarcas y unos cuantos monopolios nacionales y extranjeros. 
Entre las demandas de la denominada Mesa de Interlocución y Acuerdo Agropecuaria y Popular, MIA, que se auto propone como la instancia adecuada para llegar a acuerdos, están la "implementación de medidas y acciones frente a la crisis de la producción agropecuaria" y "mayor inversión social en la población rural y urbana en educación, salud, vivienda, servicios públicos y vías".
Pero el pliego de peticiones del MIA también incluye temas como "acceso a la propiedad de la tierra", "reconocimiento a la territorialidad campesina", "la participación efectiva de las comunidades y los mineros pequeños y tradicionales en la formulación y desarrollo de la política minera" y la adopción de "medidas y garantías reales para el ejercicio de los derechos políticos de la población rural".
La presencia de diferentes sectores de la población que empezó como apoyo a las demandas campesinas, a esta altura, ya exigen sus propias reivindicaciones, sectores estudiantiles, de la salud, empleados públicos, desocupados, docentes entre otros protagonistas, están llevando al gobierno de Santos a un límite de desestabilización política hasta hace pocos días insospechada, como lo demuestra la renuncia del gabinete gubernamental en pleno.
Los acontecimientos pueden llevar a una radicalización, por parte de la sociedad en demanda de sus legítimos derechos. La oligarquía nacional y el gobierno de derecha de la mano de las fuerzas represivas intentaran diluir mediante la represión, los reclamos de un pueblo que ya agotó su paciencia después de cinco décadas de despojo, abandono y maltrato,
Desde el Colectivo Avanzar acompañamos a nuestros hermanos en sus luchas reivindicativas por un futuro socialista.

Prensa Avanzar Nº13