miércoles, 13 de julio de 2011

Honduras y tres Cinco

(Colectivo Avanzar)

Enviado por Ida Garberi, periodista ítalo-cub-hondureña y colaboradora de “Free the Five”, para Avanzar

"Hijos míos,
la Patria no es palabras,
si no acción, mirar la humanidad sin sonreír es un atrevimiento
que no hay que tolerar"
Legado, canción inédita de Vicente Feliú


Una cosa es cierta, y sobre todo es la razón por la cual todavía sigo adelante y no desisto en mis principios y mis convicciones, a pesar de algunas batallas perdidas: el imperialismo y los oportunistas que utilizan la Revolución por sus problemas personales, nunca van a poder comprar los verdaderos sentimientos.
Y el 5 de julio tuve la confirmación de mis pensamientos, cuando leí un mensaje en una red social de Honduras, no fue de un dirigente del Frente Nacional de Resistencia Popular de Honduras, era un hombre de la base, a abajo y a la izquierda.
Cuando le pregunté a Fabricio si podía hacer público su mensaje, él tenía sus dudas, porque no le gusta la fama y la notoriedad. No lo conozco personalmente, he leído varios correos suyos y creo que pensamos de una forma muy similar.
El hecho es que Fabricio Herrera quiso escribir sus comentarios para referirse a la campaña "El 5 por los Cinco", organizada por el Comité Internacional por la Libertad de los Cinco y dedicar tres 5 a este día, comenzando por mis Cinco hermanos:

"Hoy es el 5 de julio. Ofrezco tres cincos por este día. El primer 5 es por los 5 héroes cubanos a quien internacionalmente dedicamos este día. Si yo tuviera el poder que Mel (Manuel Zelaya) tiene o la dirigencia del FNRP los declararía hondureños en resistencia. Tenemos y enfrentamos pequeños pero rebeldes al mismo enemigo y sufrimos similares injusticias. Porque Honduras es un país encarcelado por un imperio insaciable. Parece que muchas y muchos solemos perder de perspectiva ese detalle. Lo que ha pasado y sigue ocurriendo en Honduras no es doméstico, es una maniobra imperial.
El otro 5 lo quiero dedicar al 2° aniversario del despertar del pueblo hondureño. Más de trescientas mil personas, marchamos desobedeciendo al régimen oligarca pro imperialista hacia al aeropuerto con el objetivo de revertir pacíficamente un golpe de Estado violento. Allí nacimos, ese fue el parto histórico y social. Algunos y algunas arriesgamos bajo la mirada intimidatoria de los francotiradores, al frente del aeropuerto. A otras y otros les tocó más duro: protegerse de las balas disparadas desde el odio militar, a un costado de la pista de aterrizaje. Ese día mataron a Isis Obed, de 17 años, con el fin de cumplir la profecía del cardenal sobre un baño de sangre. Isis nuca votó y murió defendiendo "la democracia". Quizá cuando compró algo y pagó el 12% de ISV, pagó con ese dinero la bala que lo mató. No debería haber militares, no se debería gastar el dinero de nuestros impuestos en balas que finalmente son disparadas en nuestra contra. Especialmente contra los más pobres, contra niños/as y jóvenes/as, contra las mujeres, contra la diversidad sexual, contra el magisterio, contra los y las defensoras de derechos humanos.

El último 5 dedicarlo a los 5 puntos que nos rebelaron en Resistencia:
1. Refundación de Honduras. Teniendo como primer paso una Asamblea Nacional Constituyente autoconvocada, popular, democrática, participativa, liberadora, solidaria, anticapitalista, antipatriarcal y antioligárquica.    
2. Construcción de poder popular. Desde abajo hacia arriba, o preferiblemente abajo y a la izquierda. Esto implicaría el fin de la cooptación del estado por la oligarquía, y del control electoral y de la democracia.
3. Fin del bipartidismo y del militarismo: tal como se le conoce. Refundación de una democracia participativa que abra espacios y construya puentes para que los y las hondureñas gobiernen a las y los hondureños. Que los gobernantes manden obedeciendo y no manipulen de forma caudillesca la voluntad popular. Eliminación de las Fuerzas Armadas tal como se les conoce. Transmisión de bienes, capitales, activos, recursos y presupuesto militar a la educación, la salud, la vivienda, la cultura, la información, el vestido y la comida de las y los hondureños.
4. Justicia Social: construcción de una patria digna y socialista. Fin de la corrupción, de la exclusión y de toda forma de discriminación y relaciones de poder o dominación, sea imperial (contra la nación), extranjera (trasnacionales, vaticano, derecha internacional, etc.) y contra la economía y los intereses del pueblo hondureño, o local (oligárquica). La construcción de un sistema económico, social y legal que permita que todas y todos tengamos acceso por igual y de acuerdo a nuestras necesidades a los recursos (agua, tierra, energía), los beneficios (bienes y servicios, recreación), y la riqueza nacional. Erradicación de la pobreza, la miseria y el analfabetismo.
5. Paz social paz personal. Una Honduras nueva. Con índices tolerables de violencia social (delito, crimen), libre de crimen organizado (narcotráfico, tráfico de armas, tráfico de personas, contrabando, turismo sexual, pornografía, explotación sexual infantil, tráfico de órganos y medicamentos, etc.), libre de delitos comunes, como resultado del fin de la exclusión, la promoción de cultura de paz, el desarme, la eliminación de las fuerzas armadas y la depuración de la policía nacional, y el resto del sistema de justicia (fiscales, defensa pública, jueces, centros penales). Y también una Honduras libre de la violencia política gracias a la derrota social y política de la oligarquía, el fin de la corrupción, la desarticulación de las élites políticas y del bipartidismo, la depuración del sistema de justicia y la eliminación de las fuerzas armadas".


Después de leer el mensaje, me quedé sin aliento por las palabras de amor y sobre todo el hecho de que Fabricio pensó primero en mis Cinco hermanos prisioneros políticos del imperio en vez de pensar en su patria, tan violada y ridiculizada por la cínica impunidad.
Por lo tanto, yo quise seguir, una vez más, la enseñanza de mi amiga desaparecida físicamente, Celia Hart Santamaría, la mariposa de la cultura cubana, que con sus alas, siempre me inspira a ser un puente, una conexión, una relación, una unión de esperanza, de amor, de abrazos, de consuelo, de fuerza...la necedad de asumir el enemigo.

Así que envié estas palabras a los familiares de los Cinco, y gracias a Annie Arroyo, una amiga muy amable también a Antonio Guerrero, uno de mis hermanos prisioneros en el norte revuelto y brutal.

Fabricio, al saber hasta dónde estaban llegando sus palabras, me escribió:
"No sabes cómo me emociona eso. Tengo una gran admiración por el heroísmo y la decisión del pueblo cubano. Sufro por los Cinco y sus familias desde que supe lo que estaba ocurriendo. Pero más que eso, lloraré de felicidad el día que se haga justicia, y que conste, yo nunca lloro, pero es una promesa. Cuba vencerá de nuevo, como en el caso de Elián, como en Bahía de los Cochinos, como contra el bloqueo"
Magali Llort envió saludos a Fabricio y el deseo de estar todos y todas juntos el día del esperado regreso de los Cinco a su patria.

Por su parte Antonio Guerrero respondió:
"Querida Ida:
Annie me ha enviado todas tus líneas, tan llenas de hermandad, de combatividad y de ternura. No sé si sabes que mi compañero de celda es de Honduras. Un joven (bueno, ya en los 40) que ha atravesado una vida difícil, pero ha aprendido muchas lecciones. Esta vez, cuando por fin salga en libertad creo que en un par de años, regresara a su tierra, de la cual habla con mucho amor y con muchos recuerdos, a veces tristes, otros alegres.
Gracias por todas las informaciones y escritos de los amigos de ese hermano país centroamericano. Su pueblo tendrá la última palabra, como la tendrán todos los pueblos de Nuestra América y el mundo. La batalla contra el gran poder de los ricos y opresores es dura y será larga, pero solo en un mundo distinto de paz y hermandad podrá sobrevivir la especie humana.
Un saludo a todos los amigos.
Cinco abrazos.
Tony".

Cuando leí lo escrito por Tony, decidí que tenía que dar a conocer, a mis hermanos y hermanas en Honduras, estas bellas palabras; y cuando le pregunté, a Fabricio, si podía publicar el mensaje, me respondió, exactamente, lo siguiente:
"Ida, una vez que suelto las palabras ya no son mías, son tuyas y de todos y de todas. La verdad, me incomoda mucho todo aquello que me da algo de protagonismo. En realidad en tiempos normales, soy un tipo callado, no tímido pero nada protagonista. Sin embargo son tiempos de mordernos la lengua y desaparecer nuestros egoísmos. Si vos creés que cualquier cosa que yo haya dicho sirve para darle ánimo o espíritu a alguien, pues adelante. Ya no son mías, son de todos. Son palabras en socialismo y comunismo".

Prensa Avanzar Nº13