viernes, 5 de noviembre de 2010

SINDICALISMO REVOLUCIONARIO


Nuestro Compañero Félix Herrera, asistió a la reunión de encargados de Edificios, gremio está bajo el poder del sindicalismo peronista (SUTERH) con Victor Santamarina enquistado en su mando. En esa reunión se presentó este documento al movimiento obrero y su espíritu se aplica a todos los espacios y organizaciones obreras que hoy en día están dependiendo de un sindicato que no hace respetar los derechos, ni escucha las necesidades de la clase obrera a la cual deben representar contra el poder.


Es posible que a mediados del mes de agosto, nuevamente diferentes agrupaciones de encargados de Edificios hagamos un nuevo plenario, buscando de darle al Frente Nacional de Trabajadores de Edificios (organismo creado en el año 2008 en la Plata) un contenido Político,
Social y Cultural, que nos dé las herramientas necesarias para la lucha por otro sindicalismo.

El Sindicalismo es un arma de Combate de los Trabajadores. El sindicato no ha existido en todas las épocas. Para comprender al sindicato como una organización brotada de las necesidades de los trabajadores, es preciso situarlo en el marco del propio período histórico en que ha sido posible su existencia.

El capitalismo ha hecho más simples los antagonismos de clase, dividiendo a la sociedad, cada vez más, en dos campos muy opuestos: La Burguesía, por una parte y el PROLETARIADO, por la otra. La burguesía, por medio de la producción industrial, concentra a los trabajadores en las fábricas, esto los pone en condiciones de adquirir una clara conciencia de clase.
El proletariado, como clase que sólo pudo nacer bajo estas condiciones históricas, encontró en el sindicato una forma más eficaz de lucha contra la burguesía por mejorar sus condiciones de trabajo y salarios.

El Sindicato es una importante expresión espontánea de la lucha de clase obrera y la burguesa.
Ésta brota del desarrollo de las fuerzas productivas de la sociedad, en consecuencia, el sindicato no pudo nacer en las formas sociales de producción anteriores (no pudo nacer en la comunidad primitiva, ni en la esclavitud, ni en el feudalismo); sino que únicamente pudo surgir bajo el régimen de producción capitalista.

De esto, extraemos dos conclusiones:

1) Que el sindicato, organización de lucha de la clase obrera, fue posible hasta que el desarrollo de las fuerzas productivas engendró al proletariado.

2) El sindicato no ha nacido del capricho o del deseo idealista de uno o más "agitadores”, sino que asienta sus bases sobre la esencia misma del sistema capitalista de la miseria y la explotación de unos hombres sobre otros.

¿Qué es el Sindicato?

El sindicato es una organización de lucha de los trabajadores, reunidos para la defensa de sus intereses comunes.

Estos intereses son:

-  Económicos:

-  Lucha por mejores salarios

-  Lucha contra el alto costo de vida

-  Sociales: Condiciones mejores de trabajo, Reducción de la jornada de trabajo, Derechos a la salud, vivienda y esparcimiento.

-  Políticos: Lucha por la promulgación y ampliación de un código de trabajo que legalice sus conquistas, Lucha por hacer efectiva la Democracia, Fomentar la Paz, Lucha por la liberación del país de los grandes intereses extranjeros.

La palabra "Sindicato” tiene su raíz en la palabra “Síndico”, y esta es la persona encargada de defender los intereses de una comunidad, con lo cual se quiere significar, que cada miembro de un sindicato es un defensor de los intereses colectivos de todos los trabajadores.

¿Qué es Instinto de Clase y que es Conciencia de Clase?

Hemos visto que el sindicato es la expresión espontánea de la lucha entre los patrones y los trabajadores, ¿por qué decimos “expresión espontánea”?

La organización Sindical no indica que los trabajadores tengamos conciencia de clase, sólo indica que tenemos "Instinto de Clase”, o sea, sabemos que hay necesidad de unirnos para defendernos de la explotación del poder. En otras palabras, nosotros nos agrupamos en el sindicato porque sentimos a la explotación y porque instintivamente comprendemos que unidos podemos luchar por mejores salarios y mejores condiciones en el trabajo. Pero hasta allí, no sabemos cómo se origina la explotaciòn, de donde proviene, no sabemos si es posible terminar con la explotación ni como es posible realizar esto.

Por eso decimos, que al organizarnos en sindicato, estamos demostrando nuestro “instinto de clase” al que luego debemos convertir en “Conciencia de clase”, para que nos impulse a una lucha a fondo contra nuestros explotadores.

¿Qué es Conciencia de clase?

Conciencia de Clase, es comprender que debemos unirnos todos los trabajadores, no sólo para defendernos de la explotación, sino también abolir la explotación, para liberarnos de ella.
De esta forma, para que los sindicatos sean verdaderamente consecuentes con los intereses de los trabajadores y del pueblo, debemos luchar incesantemente por elevar su nivel de conciencia de clase para que estén en mejor capacidad de ser palancas que ayuden efectivamente al trabajador en la tarea esencial de liberarse de toda injusticia.
De aquí la importancia de luchar contra las tendencias sindicales inconsecuentes que buscan rebajar el nivel de conciencia del trabajador.

Corrientes Sindicales

Siendo que el sindicato tiene por finalidad la defensa de los intereses de los trabajadores y que constituye un arma poderosa de los trabajadores para conquistar sus reivindicaciones inmediatas, es lógico que la clase dominante se esfuerce por infiltrar su influencia dañina dentro del propio movimiento sindical para desviarlo de los objetivos que persigue, y de esa manera, obscurecer la conciencia de la clase trabajadora.

Eso explica por qué dentro del movimiento sindical existen varias corrientes ideológicas, que luchan por dirigirlo. Es de primera importancia comprender esto, para estar en capacidad de desempeñar un papel consciente dentro de las organizaciones de los trabajadores.

Las principales tendencias, dentro del movimiento sindical son tres:
1) El sindicalismo Reformista o antirrevolucionario.
2) El anarco-sindicalismo
3) El sindicalismo Revolucionario

El Sindicalismo Reformista:
A los sindicatos dominados por esta tendencia suele llamárselos “Sindicatos Amarillos”.
Esta tendencia oportunista se presenta bajo una variedad de aspectos. Cambia de formas y matices, al parecer sin conexión entre si, pero todas están enfiladas al logro de un mismo objetivo fundamental: Frenar la energía revolucionaria de la clase trabajadora, para que la clase patronal pueda disfrutar prolongadamente de los privilegios que le otorga su dominante posición.
Algunas de las formas que adquiere la tendencia reformista son:

1) Sindicalismo Oficializado
2) Sindicalismo “Social-Cristiano”

En estas organizaciones, los dirigentes se convierten rápidamente en activos agentes de las oligarquías dominantes y transforman a sus sindicatos en verdaderas oficinas gubernamentales. De estas “oficinas” o sindicatos está desterrada totalmente la democracia sindical. Las camarillas de dirigentes asaltan los puestos de dirección utilizando todos los medios de imposición, fraude en las votaciones, sofocación sistemática de la voluntad de las mayorías, e incluso, instauran como medida, el gangsterismo y las bandas armadas (hoy vinculadas con las patotas del futbol).

- Sindicatos Peronistas o Justicialistas (Sindicato Oficializado):
Esta corriente sindical adquiere especial importancia para el conjunto de los trabajadores de nuestro país.
El peronismo despliega una ensordecedora propaganda alrededor de insignificantes concesiones hechas con los trabajadores, para impulsarlos a creer que el gobierno es el padre tutelar, el "ángel de la guarda”, el protector y defensor de los intereses de los trabajadores frente a los patrones. Pretende hacer creer que está en una posición intermedia, que condena al capitalismo y sus métodos de explotación y condenando al mismo tiempo al comunismo.

El peronismo se asienta en los sindicatos con los sostenes de su política, corrompiendo en forma tal a los dirigentes sindicales que, cegados por los favores oficiales y por su ventajosa situación personal, no tienen ningún escrúpulo en anteponer los intereses del régimen capitalista y los personales por sobre los intereses vitales de la clase trabajadora. La acción del peronismo no se limita a las que efectúan desde adentro de los sindicatos los dirigentes vendidos, que junto al gobierno se esfuerzan por cambiar la mentalidad revolucionaria de los trabajadores.

Esta demagogia engaña fácilmente a grandes cantidades de trabajadores/ras, pues aquellos trabajadores que aún no han elevado su conciencia de clase, con vista corta y estrecha, se conforman con pequeñas y engañosas mejoras económicas.

En su esencia, el peronismo defiende los intereses de los capitalistas; pues a costa de subsidios y concesiones relativas, consigue su consentimiento para desarrollar un estrecho y engañoso plan de prestaciones sociales (salud, vivienda, etc.)

En nuestro país, es muy peligroso este sistema sindical en particular, porque la negación a luchar por los derechos de los trabajadores, como el bajo nivel de conciencia revolucionaria de las masas, los convierten en terreno abonado para la demagogia de los gobiernos de turno, y más con aquellos que tienen inclinaciones “peronistas”.

Por esta razón los trabajadores más conscientes deben combatir implacablemente esta teoría reaccionaria, desenmascarando a todos los oportunistas que traten de entregar el movimiento sindical a manos de los empresarios y gobiernos de turnos.

El sindicalismo revolucionario:

En constante lucha contra todas estas tendencias o desviaciones sindicales se encuentra el sindicalismo revolucionario, única teoría y práctica que representa el espíritu genuino y combativo de los intereses de la clase trabajadora.

El sindicalismo revolucionario se basa científicamente sobre las condiciones materiales en que se desarrolla la sociedad humana, no disimula hipócritamente las contradicciones entre las clases sociales, no provoca artificialmente choques innecesarios.  
Aprovecha todas las circunstancias favorables para los trabajadores, los prepara, los fortalece y los arma ideológicamente para la lucha diaria y definitiva.

Ya hemos visto que las desviaciones reformistas obscurecen la conciencia de clase de los trabajadores. El sindicalismo revolucionario, por el contrario, facilita a la clase trabajadora la elevación constante del nivel de su propia conciencia de clase.
El sindicalismo revolucionario sostiene que los trabajadores debemos prepararnos, no sólo para la lucha económica cotidiana contra los empresarios, sino también para la lucha política a través de nuestro sindicato.

El sindicalismo revolucionario lucha por la más completa unidad de todos los trabajadores, ya que los trabajadores no contamos con más armas que launidad y la organización en nuestra lucha diaria contra la explotación y la miseria, por eso, dentro de los sindicatos no puede haber distinciones ni discriminaciones por diferencias religiosas, por partidos políticos, por raza, color y sexo.

Por eso el sindicalismo revolucionario delimita perfectamente bien los campos entre un sindicato y un partido polìtico. Los sindicatos NO SON NI PUEDEN SER UN PARTIDO POLÌTICO.

El sindicalismo sostiene que los sindicatos deben ser totalmente independientes del Estado, del clero, de los empresarios.
El sindicalismo revolucionario exige respeto a la DEMOCRACIA SINDICAL, y se deben respetar los acuerdos y resoluciones que emanan de las bases, que son el resultado efectivo de la voluntad de las mayorías libremente expresadas.
 Y ese fallo de las mayorías se respeta y se cumple. El sindicalismo revolucionario exige honestidad absoluta a sus dirigentes sindicales, no tiene lugar para los dirigentes corruptos, vendidos, oportunistas y traidores de la clase trabajadora. Por eso, esta clase de dirigentes combate al sindicalismo revolucionario que desenmascara sus maniobras perjudiciales para el conjunto de los trabajadores/ras.

Por estas razones, en el seno del sindicalismo revolucionario se pone en práctica LA CRÍTICA Y LA AUTO-CRÍTICA para poder descubrir nuestros fallas y errores, encontrar sus causas, efectos y superarlos en beneficio de la lucha colectiva.

Es absolutamente cierto que la forma en que los trabajadores/ras estemos organizados tiene gran importancia para utilizar nuestra fuerza con mayor efectividad. Es de mucha importancia para el movimiento sindical la estructura orgánica, pero sería un grave error, que de esto dedujéramos que la estructura orgánica es decisiva en los sindicatos.
NO!, la capacidad de un sindicato y la fuerza en su lucha por los derechos de los trabajadores/ras está en relación directa con la orientación ideológica que tenga.

Esto lo vemos a diario en los sindicatos actuales. Estos sindicatos, a pesar de tener en sus arcas grandes cantidades de dinero y de hacer gala de una organización que tiene bien ajustados todos sus departamentos, y que poseen órganos de publicidad, lamentablemente claudican ante las pretensiones empresariales y buscan hacer vegetar al movimiento de los trabajadores en una angustiosa sensación de impotencia y frustración.
Estos sindicatos son, a lo sumo, gigantescos organismos que alimentan a una casta de dirigentes burócratas entregadas en brazos de los enemigos de clase trabajadora.

Lo verdaderamente importante es organizarnos en la forma que se nos facilite más la unificación de todos los trabajadores, lo importante es la unidad y que ésta unidad esté orientada por una teoría de avanzada, en la que la teoría del sindicalismo revolucionario. Un Sindicato puede lograr tener mucha cantidad de trabajadores/as, pero si no está armado bajo una  teoría clasista, pasa a ser nulo y muy dañino a los intereses de los trabajadores.

Los empresarios temen a esta forma de la organización sindical, de lo contrario no harían resistencia a la conquista del derecho sindical de los trabajadores, ni colocarían tantas trabas a la legalización de nuevos sindicatos.
Debemos luchar por sindicatos únicos y poderosos. La forma y la organización tienen gran importancia para una mejor lucha sindical, pues la organización de los trabajadores en grandes sindicatos hace mejora su alto nivel de solidaridad y ayudan en mayor grado a borrar las diferencias.

La solución del problema y la armonización entre la forma y la esencia consiste, en la unidad de grandes organizaciones sindicales dotadas de un alto nivel de conciencia de clase y espíritu revolucionario y es aquí donde se revela toda su trascendencia y la necesidad de luchar implacablemente contra toda tendencia oportunista.

Cuando los sindicatos están dispersos, sin un lazo de unión que coordine sus actividades, el movimiento trabajador camina a ciegas, dividido y confuso. Muchos trabajadores se preocupan en forma individual de su respectiva situación sin preocuparle las condiciones en que vive el resto de los trabajadores/ras del país.

Compañeros/ras es el momento de que nos demos cuenta de nuestras fuerzas.
Luchemos contra todo lo que se oponga a ese objetivo.
Por un movimiento sindical libre, independiente, clasista, solidario y combativo.

Compañeros/ras encargados de edificios es el momento de que nos demos cuenta de nuestras fuerzas, que nos demos cuenta de lo que puede llegar a hacer este Frente Nacional de trabajadores de Edificios.
Luchemos contra todo lo que se oponga a ese objetivo, por un movimiento sindical libre e independiente, solidario, combativo y clasista.

Prensa Avanzar Nº13